martes, 23 de septiembre de 2014

¿Cuál es la edad ideal para formar una familia?

¿Existe? Un estudio en el Reino Unido afirma que es a los 26 años.


20, 30, 40 años… ¿Existe realmente una edad correcta para emprender un proyecto familiar? ¿Los años son lo que determinan cuándo casarse y tener hijos?

Según Pamela Vidal, terapeuta integral y psicóloga del Centro de Salud Integral, Renaser, no hay estadísticas ni ciencia que valga para decidir cuándo formar una familia, pues cree que cada persona es un mundo interior distinto.

“Todos tenemos experiencias y procesos distintos. Pero, pienso que creamos situaciones de vida de acuerdo a nuestro libre albedrío y las influencias que recibimos por nuestra historia de vida, grupo familiar y el desarrollo personal que emprendamos”, opina.

En ese sentido, la psicóloga habla de una variable relacionada con la madurez personal, que designa con el nombre de desarrollo biopsicosocial, que incluye ser consciente de lo que se quiere, decide, lo visualiza, proyecta y lo concreta.

“Se produce mágicamente una sincronía, una conspiración energética o universal, la cual te pone frente de ti a una persona que energéticamente quiera tus mismos proyectos de vida y aceptan el desafío. Esta variable es también espiritual”, agrega.

Más allá de la teoría y la clínica, la revista británica ‘Seven Seas Pregnancy’, decidió realizar un sondeo para conocer cuál es la edad preferida para formar una familia.

El estudio se basó en encuestas a 5.000 adultos, entre 18 y 65 años, donde el principal hallazgo, fue que los entrevistados dijeron que los 26 son la época ideal para tener el primer hijo, según publicó el Daily Mail.

Claire Halsey, psicóloga clínica que participó en el sondeo, declaró que esta precocidad de la edad ‘preferida’ se debería a la recesión económica y que por lo mismo, los jóvenes estarían planificando tener una familia más temprano y ocuparse después de la carrera profesional.

Sin embargo, dos tercios de los encuestados declaró que antes preferirían tener más estabilidad emocional y económica, donde los deseos más recurrentes fueron los de casarse, tener una casa propia y un sueldo decente.

En estricto rigor, antes de ser padres o madres, el 47 por ciento de los ingleses pide seguridad laboral y un salario en conjunto mínimo de $45 millones de pesos.

Otros de los argumentos que surgieron en el sondeo para definir los 26 como el ideal, fue que en esta precoz edad se tiene más tiempo para los hijos y poder ampliar la familia. Además, de energía y salud.

Fuente: http://www.abcdelbebe.com/

lunes, 22 de septiembre de 2014

Consejos para reconocer y calmar la ansiedad

Los datos son demoledores. Según el doctor Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada, “la ansiedad afecta a más de seis millones de españoles” y sólo la mitad de ellos tratan la enfermedad. Y el futuro no es muy esperanzador, cerca de un 40% de la población española padecerá ansiedad o depresión.

¿Pero, cómo podemos comprender el concepto de ansiedad? En realidad, tenemos que tener en cuenta que es algo normal, natural. Gaspar Hernández, autor de La Terapeuta (Planeta), una novela que aborda precisamente los motivos que generan la ansiedad y el estrés, cree que la ansiedad no tiene por qué ser mala: "Gracias a la ansiedad hemos sobrevivido como especie, y gracias a ella no nos atropellan cuando cruzamos la calle. El problema es que actualmente la alarma se nos dispara durante días, semanas, meses”.

Por su parte, Antonio Cano, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), argumenta que “la ansiedad es una reacción emocional normal en todos los seres humanos que tenemos en situaciones en que prevemos que puede haber un resultado negativo. En esos casos nos ponemos nerviosos. Por ejemplo, experimentamos ansiedad cuando vamos a hacer un examen y pensamos que vamos a suspender”.

Consejos para reconocer y calmar la ansiedad en cosmopolitan.com.es
El problema llega cuando esta ansiedad, que es natural, se convierte en patológica. Esto sucede cuando los síntomas de la ansiedad “son demasiado intensos y los soportamos durante demasiado tiempo. Y esta situación no nos ayuda a obtener mejores resultados, sino que nos bloquea y tenemos un alto nivel de actividad fisiológica. Esta ansiedad no es adaptativa y, en lugar de ayudarnos, nos perjudica”, afirma Antonio Cano.

Causas de la ansiedad

Hernández cree que la ansiedad puede aparecer “por muchos motivos. En la novela destaco el afán de perfeccionismo, y, como decía, el querer tener controlada la vida. A menudo la vida no es como la imaginábamos, y tiene sus propios planes. Y eso nos produce ansiedad”, apunta.

Además, en la sociedad actual se multiplican exponencialmente los casos de ansiedad. El presidente de la SEAS lo atribuye a  “situaciones de la vida moderna como el estrés, con más prisas, más exigencia y más horas en el trabajo, al consumo de sustancias tóxicas o adictivas…”. Y, por si fuera poco, reconoce que las mujeres la sufren mucho más: “Por cada varón que sufre un trastorno de ansiedad hay 2,2 mujeres”.

Síntomas de la ansiedad

El autor de La Terapeuta nos habla de “un conjuntos de síntomas, como el insomnio, la falta de hambre, la taquicardia, mareos… Algunos de estos síntomas –y otros-, cuando aparecen conjuntamente, revelan ansiedad”.

Por su parte, Antonio Cano añade algunos síntomas más desde el punto de vista de la conducta: “se experimenta inquietud, se evita la situación y también aparece temblor en la voz, la persona puede sufrir un bloqueo, echarse a llorar o mostrarse muy tensa y preocupada”.

Cómo calmar la ansiedad

Para Gaspar Hernández, autor de La Terapeuta, la clave está en “vivir el presente, cultivando la atención plena. Dejando de hacer tantas proyecciones sobre el futuro. Nuestra mente tiende a ir del pasado al futuro, y eso nos produce mucha ansiedad: pensar en lo que sucederá, pero aún no ha sucedido, y que seguramente no llegue a suceder nunca. La clave está en el momento presente, ya que en el aquí y en el ahora no hay estrés ni ansiedad”.

Cómo tratar la ansiedad

Para los dos expertos, la solución a una ansiedad patológica está en un tratamiento eminentemente psicológico. De hecho, Antonio Cano deshecha como solución la medicación: “El consumo en España de tranquilizantes y antidepresivos es abusivo y así no se curan los trastornos de ansiedad, sino que tienden a hacerse crónicos”.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Nódulos y quistes ginecológicos

nodulos y quistes
Cuando las mujeres realizan estudios ginecológicos por imágenes, muchas veces los informes mencionan las palabras quistes y nódulos. ¿Qué significan y en qué se diferencian? Responde nuestra columnista.

¿Qué diferencia existe entre un quiste y un nódulo­­?

Un quiste es una colección de contenido líquido, una especie de globito que se forma dentro de ciertos tejidos glandulares, como la mama y el ovario, de diferentes tamaños y generalmente sin significación de malignidad. Un nódulo es una formación de tejido con contenido sólido que puede tener características benignas o malignas. Por ejemplo, es muy frecuente la aparición de quistes ováricos y mamarios, que solamente si crecen mucho en tamaño y provocan molestias o dolor, deben ser tratados pero que no sufrirán modificaciones malignas. Sin embargo, la aparición de tumores sólidos, tanto en las mamas como en los ovarios, debería ser objeto de estudio y control inmediatos para descartar la posible malignidad de los mismos.

¿Cuáles son los estudios que deben realizarse para efectuar un diagnóstico?

Los estudios por imágenes, como las ecografías y las mamografías permiten diagnosticar tanto quistes como tumores sólidos de pequeño tamaño, aún antes de que puedan llegar a palparse durante un examen clínico. Por eso es tan importante que las mujeres realicen controles anuales. El enfoque ginecológico moderno apunta a la detección de estas formaciones de los tejidos mucho tiempo antes de que la paciente, durante un autoexamen se palpe una dureza y decida consultar a su médico.

¿Por qué es importante detectarlos cuando recién aparecen y son pequeños?

Porque, en el caso de un nódulo que pudiera ser maligno, se puede intervenir de inmediato biopsiándolo y eventualmente extirpándolo sin demasiadas complicaciones y ello hace una gran diferencia para el pronóstico de la paciente. Se considera a un nódulo menor a los 10 milímetros como un hallazgo temprano cuyo pronóstico es mucho mejor que si fuera de mayor tamaño.

En este caso generalmente se indica una punción con aguja fina que permite evaluar su contenido y eventualmente una biopsia, ya que muchas veces pueden ser fibroadenomas o tumoraciones benignas.

¿Los quistes de gran tamaño son peligrosos?

Más arriba dijimos que muchas veces es el tamaño su peor complicación,  no que impliquen peligro, ya que a nivel mamario producen molestias y dolor y a nivel ovárico, podrían ocupar una parte del mismo, impidiendo su funcionalidad. En ocasiones dentro de un quiste puede desarrollarse una formación maligna, pero no es la mayor parte de los casos. Por eso muchas veces se realiza la puncion del quiste, para estudiar el contenido líquido y determinar los pasos a seguir.

¿Un quiste benigno puede afectar la sexualidad de la mujer?

Efectivamente, ya que si es de cierto tamaño y la mujer no tiene clara cual es su importancia patológica y además le molesta durante el encuentro sexual, puede negarse a mantener relaciones, por ejemplo, puede tener miedo de que su pareja le toque las mamas o de que durante la penetración se produzca un traumatismo que rompa el quiste o el nódulo, u otras fantasías frecuentes. Pueden ser causa de disminución de la libido o de la fase de excitación sexual. Por eso es muy importante que las preguntas sobre la vida sexual, en estos casos, formen parte del diálogo que la paciente pueda tener con él o la especialista que la trata.

¿Qué consejos puede dar cuando leemos en un estudio “nódulo o quiste”?

En primer lugar, la felicito por realizarse un estudio anual, que es lo correcto. En segundo lugar que no tenga vergüenza o temor de preguntar a su médico todo lo que le interese saber para tranquilizarse, ya que, a veces, cuando el o la médica no explica espontáneamente lo que la paciente desea saber, la misma no pregunta y sale del consultorio muy preocupada. Es muy importante que insista en satisfacer sus inquietudes  y no quede a oscuras, ya que se trata de su salud y de su cuerpo y, al tener conocimiento pondrá mayor energía en realizar los pasos siguientes necesarios para resolver la situación.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Cómo ser más feliz

¿Qué es la felicidad? No hablamos sólo de un estado emocional, de un determinado momento, sino de una actitud que nos acompañará a lo largo de las distintas etapas de nuestra vida. Es por eso que para cada persona, el anhelo de felicidad es diferente, así como las expectativas y posibilidades.

David Ponce, Director de la Clínica Osteopática David Ponce y autor del libros como Más amor y menos ibuprofeno o El dolor de espalda y las emociones, afirma que “la felicidad no se mide, no se pesa ni se compra, la felicidad depende de cada uno de nosotros y no sólo depende factores materiales, sino que son muchos los aspectos de nuestra vida cotidiana que debemos tener en cuenta para conseguir sentirse en harmonía con uno mismo”. Y para conseguir esta felicidad, es importante sentirnos bien por dentro y por fuera.

Decálogo de la felicidad

1. Ejercicio: David Ponce, de la Clínica Osteopática David Ponce, nos recomienda realizar unos 30 minutos de ejercicio al día. La actividad física es necesaria para nuestro cuerpo: relaja nuestra mente, aumenta el riego sanguíneo y favorece la eliminación de toxinas. Pero no sólo eso, el ejercicio tienen una efecto que ayuda aún más a nuestra felicidad: estimula las generación de endorfinas (las hormonas que nos producen la sensación de placer y relajación) a nivel cerebral, y disminuye el cortisol y la histamina, productores de desajustes orgánicos relacionados con el dolor y la infelicidad. ¡Media hora de ejercicio será el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés!

2. Alimentación: Seguro que has escuchado alguna vez el dicho “eres lo que comes”. ¡Pues tiene toda la razón! Todo lo que consumimos tiene un importante impacto en nuestro estado de ánimo. Por eso, lo recomendable es comer algo ligero cada tres o cuatro horas y no saltarnos comidas para así mantener los niveles de glucosa estables. Además, debemos evitar el exceso de algunos alimentos como harinas blancas, grasas y el azúcar. Las frutas y las verduras en abundancia mejorarán nuestro metabolismo interno. Y recuerda, la salud interior es lo primero para sentirse bien.

3. Reírse: ¿Sabías que los niños ríen unas 300 veces al día mientras que los adultos sólo lo hacen unas 40? Reír  es, aparte de divertido y saludable, nos ayuda a ser más felices y genera endorfinas.

4. El Amor: Amar y ser amados es una necesidad humana. Todos necesitamos las relaciones y el contacto para sentirnos felices. Nuestros amigos y familiares son indispensables para compartir la felicidad. El deterioro de este tipo de relaciones es la mayor fuente de infelicidad de las personas. Busca tiempo y especio para estar con los tuyos y cuida tus relaciones, serás mucho más feliz.

5. Vive Experiencias: Para el 75% de la población, los momentos y las experiencias aportan mayor felicidad que lo material. Vete de viaje con la gente que quieres, sal al campo para estar en contacto con la naturaleza o simplemente, da un paseo por un parque.  Este tipo de experiencias nos llenan de sensaciones duraderas y buenos recuerdos que no se desvanecen.

6. Importancia de la música: Escuchar música despierta nuestros deseos de cantar y bailar, lo cual genera una sensación de felicidad interna y alegría. Escucha música a diario y alégrate un poco el día. La combinación música, playa, deporte o relax  pueden aumentar nuestra sensación de felicidad.

7. Cuídate: A veces dedicamos tanto tiempo a los demás que olvidamos cuidarnos a nosotros mismos. Cuando te ves bien, cuando te arreglas y cuidas tu aspecto, tu felicidad aumenta.  Si te encuentras bien contigo mismo transmitirás esta buena sensación al resto de personas, lo cual será beneficioso también para ti. No puedes querer si no te quieres a ti mismo antes.

8. Ser asertivo: Es decir, exprésate de forma consciente, sincera, clara, directa y equilibrada. Comunica tus ideas y sentimientos de forma positiva, sin la intención de herir o perjudicar a los demás. De esta forma, mejorarás tu autoestima mientras eres tú mismo sin herir a los demás. Es parte de nuestra autoafirmación para la felicidad.

9. Ser solidaria: Es una de las mayores experiencias de felicidad. Dar sin esperar nada a cambio es un acto de amor que se ve compensado con beneficios emocionales. Practica y disfruta con la ayuda desinteresada a los más desfavorecidos.

10. Descansa correctamente: Pasamos 25 años de nuestra vida durmiendo y este sueño debe ser de calidad. La felicidad está vinculada a encontrase bien y, para ello, será esencial experimentar el resto de consejos de esta lista con un cuerpo relajado y con la energía renovada  de un descanso  de calidad.

Fuente: http://www.cosmohispano.com/

martes, 16 de septiembre de 2014

La inteligencia emocional de las mujeres

Poseer inteligencia emocional es tener capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos, afrontar las circunstancias que la vida nos presenta, controlar nuestros impulsos, regular el humor, y experimentar empatía, entre otras características que influyen de manera significativa en el bienestar de las personas.

¿Tenemos las mujeres más inteligencia emocional que los hombres? En 1983 la bióloga Christine de Lacoste-Utamsing, de la Universidad de Columbia, demostró que los haces de fibras nerviosas del cuerpo calloso, que une a los dos hemisferios cerebrales, son más voluminosos en las mujeres que en los varones. Esto determinaría un intercambio de información más intenso entre ambos lados del cerebro y, por lo tanto, una capacidad mayor de integración a la hora de resolver los problemas que se presentan en la vida cotidiana.

Con posterioridad, muchos neurofisiólogos han confirmado la existencia de variaciones al comparar los cerebros masculino y femenino. Por ejemplo que el cerebro femenino posee una pequeña asimetría que indica un volumen mayor del hemisferio derecho con relación al izquierdo, y que esta podría ser la causa de que las mujeres tengamos una menor capacidad para disociar el comportamiento emocional del racional.

Algunas ventajas del cerebro femenino radicarían en que posee más elevadas: la flexibilidad para adaptarse a situaciones nuevas, la sensibilidad e intuición, y una mayor visión integral del mundo.

Louann Brizendine, neuropsiquiatra estadounidense, resaltó la diferencia de la realidad hormonal de hombres y mujeres, y expresó la importancia de las hormonas como estimuladoras, en mayor o menor medida, de ciertas áreas del cerebro, determinando intereses e inclinaciones, y también el hecho de que tengamos circuitos cerebrales distintos que los de los varones para resolver los mismos problemas, procesar el lenguaje, experimentar y almacenar la misma emoción.

Las distintas sensibilidades se basarían en diferencias estructurales y hormonales que dotan a la mujer de talentos, habilidades, aspectos, maneras de ser y de accionar muy específicas. Por otra parte, demostró que la química cerebral de la mujer es más cambiante que la masculina y sólo permanece igual a la de los varones durante las primeras ocho semanas de la concepción.

En palabras de Louanne Brizendin: "Las mujeres tenemos mejor inteligencia emocional que los hombres: nuestro hipocampo es ligeramente más grande y es el que registra los datos emocionales. Una segunda diferencia es en el número de neuronas espejo para la empatía: las mujeres tenemos más y son más activas, de manera que nos permiten ponernos en la piel de la persona con la que nos comunicamos mejor que los hombres. Los psicólogos evolucionistas creen que esto se deriva de que, a lo largo de millones de años, las mujeres hemos aprendido a interpretar las emociones del bebé que no habla: nos vemos obligadas a leer los matices emocionales en la expresión no verbal del recién nacido, porque es un factor esencial para su supervivencia."

Por las sustanciales diferencias en la biología de hombres y mujeres, no es adecuado plantear analogías entre ambos sexos ni supuestas igualdades. Las mujeres, por nuestra constitución, no podemos responder a las expectativas generadas en un mundo organizado desde una visión masculina.

Para accionar en beneficio de la evolución de la humanidad, es necesario sentar nuevas normas de convivencia social para ambos sexos que brinden igualdad de oportunidades para todos. Desarrollar una nueva mirada que apoye las aptitudes naturales de la mujer y tenga en cuenta sus necesidades, diferentes de las de los hombres, y que no las utilice con el ánimo de discriminarla.

Lic. Alicia López Blanco
Disponible en: http://entremujeres.clarin.com/vida-sana/psicologia/inteligencia_emocional-psicologia_0_284371571.html

lunes, 15 de septiembre de 2014

Eso que los derrite

También las mujeres pueden ser detallistas. Eso le da un plus muy importante a la relación con tu chico: inténtalo y verás cómo cae rendido a tus pies.
Eso que los derrite

Un día mientras comía con un grupo de amigos para celebrar el compromiso de unos de ellos, se dio una de las discusiones más encendidas de las que he sido testigo. Resultaba que ¡ella le había propuesto matrimonio a él y le había dado el anillo en un viaje en globo aerostático! Cuando nos enteramos apenas lo creímos: ella se había atrevido a lo inesperado; él no se cortó y aceptó su propuesta y, según sus palabras, “ahora la amo mucho más”. Entonces a la mesa de aquel festejo, una amiga puso la nota polémica: “A mí no me convencen; los chicos se van a acostumbrar y al rato nosotras tendremos que ser las detallistas y quienes tengamos que conquistar”. ¿Será? ¿Es que una mujer detallista y que tome la iniciativa todavía no cabe en nuestras relaciones? Muchos hombres agradeceríamos un poco más de participación e interés en nuestros gustos, aficiones o inquietudes. Y también nos gustaría que nos sorprendieran de vez en cuando.

“Una de las claves para una excelente relación es negociar lo inesperado. Parece una contradicción, pero no lo es: ambos deben hablar respecto de la importancia de la sorpresa en su vida en común, a fin de evitar caer en la rutina y el aburrimiento”, me dice David Barrios, un buen amigo mío, sexólogo y psicoterapeuta sexual y de pareja, cuando le pregunto: ¿cómo hace una mujer para que su chico literalmente se derrita por ella? “Y además, para romper estereotipos, el sexo masculino cada vez más agradece chicas que toman la iniciativa y sean seductoras; los viejos roles pasivos de la femineidad ya están out”. Entonces, hice una encuesta con amigos para saber qué les derrite de lo que las chicas hacen en las relaciones. Recibí muchas y diversas respuestas, las cuales podríamos resumir en algunos highlights. Esta breve exploración en la mente varonil revela cómo han cambiado las cosas. Espero que tú también te hayas transformado.

- “Lo que me mata es ese momento en que demuestran su seguridad en cualquier ámbito de la vida –sea profesional, social o personal–. Un momento cuando pensamos ‘no todas las mujeres son iguales’ y nuestro instinto masculino protector y condescendiente queda hecho pedazos y nos hace sonrojar”. Alfredo, 26 años, editor y periodista

- “Me derrite que me cuide y consienta cuando estoy enfermo. De ahí soy”. Antonio, 37 años, profesor de español

- “Cuando es capaz de ceder ante mis aficiones más arraigadas como el futbol americano o el box. Y que sin importarle lo aburrido que le puedan parecer, las comparta conmigo con entusiasmo. Si eso pasa, ya sé con quién me voy a quedar”. Daniel, 31 años, publirrelacionista

- “Si me regala flores, ya caí”. Jorge, 25 años, ingeniero electrónico

- “Que sea guapa e inteligente es importante; que me escriba mensajes de texto preguntando cómo estoy o para decirme que me ama, eso me enamora”. Gerardo, 30 años, administrador de empresas

- “Si en el sexo toma la iniciativa y me sorprende con sus propuestas, sé que podemos estar bien en el resto de las cosas de la vida. Para mí, la sincronía sexual es de lo más importante”. Rubén, 27 años, comerciante

- “Mi actual chica me convenció de una manera muy simple. Cuando empezamos a dormir juntos, me dejaba notitas muy cariñosas sobre la almohada. Ella siempre se levantaba temprano y cuando yo despertaba, las encontraba y las leía. Eso me hacía el día. Eso y la taza de café con la que entraba a darme los buenos días por la mañana”. Guillermo, 28 años, actor

- “Es básico que la chica no esté sobre mí; que no quiera saber a detalle y en cada momento todas las actividades que realizo. Si una mujer cree en mí, entonces yo respondo. Nunca he sido de mentir o engañar, soy muy transparente y me gusta fiarme de ella, de la misma manera quiero que me tenga confianza”. Jean-Luc, 23 años, traductor

-“Me llama mucho la atención si una chica está en forma, bien arreglada y es seductora. Y caigo rendido si para efectos de una relación más seria, demuestra su compromiso conmigo”. Carlos, 45 años, coach de fitness

Tres must para que caigan a tus pies 

El doctor David Barrios propone tres claves indispensables para que tu pareja se derrita ante tus encantos:

1. No esperes. Tú también toma la iniciativa en la vida cotidiana, el sexo, la diversión. A cada vez menos hombres les gusta el papel de ‘príncipe azul’ y las mujeres que se sienten ‘princesas encantadas’.

2. No adivines. Pregunta, investiga, entérate de lo que a tu chico le gusta o disgusta; qué le seduce o qué significa para él ser sexy. La palabra que no debes olvidar: proactividad.

3. Negocia las sorpresas. Parece un contrasentido, pero si ambos hablan del elemento imprevisto en la relación, podrán sorprenderse con detalles o acciones que le darán emoción a su vida en común.


Autor: ROBERTO MARMOLEJO GUARNEROS


jueves, 28 de agosto de 2014

Señales que te indican que debes relajar tu rutina

Suele suceder que, a veces, nos sentimos excesivamente cansadas e incluso tristes y no podemos reconocer la causa de nuestro malestar, dado que observamos que la familia, el trabajo y la salud marchan bien. Lo que pasa es que nuestro cuerpo, mediante esos signos, nos indica que lo estamos sobre exigiendo y que la tensión por cumplir los objetivos diarios nos está afectando.

Hace tiempo que los médicos vienen alertando respecto de los efectos negativos que el estrés causa en la salud y que las mujeres deben cuidarse particularmente, sobre todo, aquellas que desean quedar embarazadas: un estudio reciente, publicado en la revista especializada Human Reproduction, en el que se tuvieron en cuenta a 501 mujeres de entre 18 y 40 años, demostró la asociación entre la infertilidad de las mujeres y el estrés.

La investigación consistió en hacer un seguimiento de este grupo de mujeres, que no poseía problemas de fertilidad, desde que cada integrante comenzó a buscar la concepción hasta que lo logró. En el primer día del experimento y luego en su primer día del ciclo menstrual, se les tomó muestras de saliva para detectar la presencia de amilasa salival y cortisol, dos indicadores del nivel de estrés.

Los resultaron indicaron que aquellas mujeres que mostraron estar estresadas durante el período considerado tuvieron un 29 por ciento menos de probabilidades de lograr el embarazo cada mes y el doble de chances de padecer infertilidad.

Otra investigación, realizada por un equipo de especialistas de la Universidad Johns  Hopkins, demostró que las madres que durante el embarazo y la crianza poseen altos niveles de estrés aumentan el riesgo en sus hijos de padecer diabetes de tipo dos y obesidad.

Estas son algunas de las tantas razones por las que es preciso aprender a escuchar las distintas señales que nos indican cuándo es preciso aliviar la rutina y optar por un buen descanso. Pero, ¿cómo reconocer esos signos? A continuación te lo contamos:

1. Detestas el trabajo que antes amabas

La excesiva exigencia por realizar nuestro trabajo de la mejor manera posible, aunque lo hayamos elegido porque realmente lo disfrutamos, a largo plazo puede volverse una carga. Por esta razón, muchas veces, sucede que lo que antes nos parecía un desafío estimulante, con el paso del tiempo, se transforma en una tarea extremadamente tediosa.

El trabajo ocupa una gran parte de nuestras vidas por lo que, si no nos hace feliz y nos causa grandes disgustos y opresión, puede incidir negativamente en nuestro ánimo. Así que, si estás atravesando una crisis laboral y sientes que tu trabajo es una pesadilla, es hora de tomar una pausa y de exigirte un poco menos. De este modo, podrás recuperar la energía y la buena disposición.

2. Malhumor

La irritabilidad y baja tolerancia, sobre todo con las personas más cercanas, son un signo típico del estrés que indica que es hora de que te relajes. Si notas que te molestan pequeñas cosas que antes te pasaban inadvertidas y que ante cualquier mal entendido provocas una enorme discusión, seguramente estás pasando por un período de agitación nerviosa y necesitas un momento de tranquilidad.

Para lograrlo es necesario que no te agregues más obligaciones y que asumas que descansar un poco es tan importante para ti como cumplir con los deberes diarios.

3. Mal sueño

El insomnio es una señal clave de que te estás sobrecargando. Debes comprender que dormir bien es esencial para que puedas rendir al máximo durante el día y, cuando no lo haces, es posible que te sientas excesivamente cansada e incluso deprimida.

La dificultad para conciliar el sueño puede traerte muchas problemas, por lo que es importante que reconozcan cuál es la causa que lo provoca y tomes medidas al respecto.

Prueba con aliviar la rutina y dejar las obligaciones de lado por unos días, seguramente un poco de tranquilidad mejorará tus noches.

4. Tu familia se queja de que nunca estás

Si eso es lo que tus hijos, tu marido y tus amigas suelen decirte, debe ser porque estás demasiado ocupada con tu trabajo y estás cargando sobre tus hombros tareas que te exceden.

Demasiado trabajo puede ocasionarte estrés y perjudicar tu salud y relaciones sociales, por lo que es preciso que equilibres tu rutina y te des el gusto de tener momentos relajados con los que más quieres.

Fuente: http://www.discoverymujer.com/salud/senales-que-te-indican-que-debes-relajar-tu-rutina/

miércoles, 27 de agosto de 2014

Gánale a la rutina: Vuelve a enamorar a tu pareja cada día

Reinventa tu pareja y vuelve a enamorar al hombre de tu vida. Foto
¿Tu pareja cayó en la crueldad de la rutina? ¿Tienes ya demasiados años de noviazgo o tu matrimonio gira sólo en torno a tus hijos? Es hora de poner un freno y tomar cartas en el asunto para reinventar tu pareja y volver a enamorar al hombre de tu vida. Ponte a trabajar ahora mismo para mejorar tu vida sentimental y renovar la forma en la que miras a tu media naranja. Anímate y ¡vuelve a enamorarlo! No sólo te divertirás haciéndolo, sino que también despertarás tu pasión olvidada, al tiempo que lo harás sentir a él tan amado y deseado como el primer día:

El misterio es atracción

A esta altura de las cosas, los dos ya deben saber absolutamente todo sobre el otro. Ambos han escuchado miles de veces las mismas anécdotas sobre sus vidas, y, obviamente, esa confianza los une. El inconveniente es que al momento del romance, no hay nada mejor que un poco de misterio para conseguir la atención y la atracción del otro.

Ponte creativa para sorprenderlo. Busca nuevas y diferentes formas de estar en contacto con él. Deja una pequeña carta de amor en su bolsillo, envíale un mail con una vieja foto y algunas palabras sobre un buen momento de la pareja. Escríbele mensajes de texto con cosas divertidas que tengas ganas de compartir con él.

Por otro lado, pasar tiempo separados los unirá. Ve a pasar el día con tu familia o date una escapada de fin de semana con amigas. Sal de la rutina y dale la oportunidad de extrañarte (y extrañarlo): el reencuentro será mucho más interesante y significativo.

Cambia de tema y diviértete

Silencia las típicas conversaciones y propón otros temas de conversación. La psicóloga Harriet Lerner, autora del libro Las Reglas del Matrimonio: Un Manual para casados y concubinos, aconseja poner a prueba la regla de “los primeros diez minutos”.

Cuando pasen algún tiempo juntos, oblígate a pasar los primeros diez minutos de conversación sin discutir sus temas comunes (y tediosos) como la relación, los niños, el trabajo o las finanzas familiares. Hagan el esfuerzo y recuerden como era tener una conversación adulta e interesante sobre temas nuevos y diferentes.

Pregúntale su opinión sobre algún evento importante, jueguen a conversar sobre “¿Qué pasaría si?”, envíale algún artículo que encuentres polémico y úsalo para descubrir algo nuevo sobre lo que tu pareja piensa y siente.

Volver a sentir que no sabes todo lo que pasa por su cabeza te resultará muy interesante. Duerman a los niños, apaguen el televisor y escúchense. Recuerda que él es tu mejor amigo y alguien con quien amas hablar.

Otras opciones son ver una película juntos, hacerse masajes o disfrutar de un baño de a dos. La clave está en actuar como lo hacían al principio de la relación, en la medida de lo posible.

Busca alternativas sexys para sus encuentros

Esperar al anochecer de un día agitado para sus encuentros amorosos nunca es una buena propuesta. Intenta prepararte para tener encuentros inesperados: sorpréndelo en la ducha, ve a buscarlo en su horario de almuerzo o aprovecha esa tarde en que la casa está vacía.

Si los horarios se complican, agenden un día a la semana de tiempo exclusivo para su intimidad. Y más allá del sexo, el mejor consejo es que no dejes pasar un día sin demostrarle físicamente tu afecto con abrazos, caricias y besos.

No lo juzgues, admíralo

Si a menudo te encuentras pensando en todas las cosas que él NO hace, detente y empieza a repasar mentalmente una lista de las cosas que SÍ hace para demostrarte su amor y cariño.

La critica constante puede destruir cualquier tipo de relación y sobre todo un matrimonio. Por eso, elige tus batallas, no lo critiques por todo, acomoda tus prioridades y deja pasar las discusiones sin sentido. Empezarás a verlo desde un lugar más positivo. Recuerda, no es tu trabajo corregirlo y, aunque creas que tienes la razón en todo, una pareja feliz es la que se basa en la capacidad de cada uno de contribuir al bienestar del otro.

Dedica cinco minutos de tu tiempo a espiar a tu pareja. Obsérvalo sin que se de cuenta y recuérdate a ti misma todas las razones que te llevaron a amarlo. Pídele que te enseñe algo que él sepa, hazlo sentir valorado y apreciado, esto los acercará de una manera sorprendente.

No te preocupes: ¡ocúpate!

Hasta las mejores relaciones tienen sus momentos difíciles. Si ya no sientes lo mismo, no te concentres en eso, aprende a aceptar que los sentimientos a veces cambian y ocúpate de dar lo mejor siempre.

Tener una actitud proactiva resolverá cualquier problema en tu relación. En lugar de discutir sobre su falta de comunicación o el poco tiempo que pasan juntos (a solas), encuentra motivos creativos para salir de la rutina y disfrutar. Revivan su primera cita, prueben cosas nuevas, como una clase, un deporte o una dieta especial. Fortalezcan su relación, dense la oportunidad de apoyarse para mejorar como personas y como pareja.

Según un estudio de la Universidad de Virginia, las parejas que dedican al menos una vez a la semana un momento para pasar tiempo juntos (sin interrupciones) tienen una mejor comunicación, están más satisfechos sexualmente y sostienen fuertemente su compromiso, en comparación con las parejas que no lo hacen.

Cuida a tu pareja. Prestando atención a estos consejos lograrás el desafío de volver a enamorarlo y enamorarte una vez más del amor de tu vida. Ser feliz de a dos cuesta trabajo, pero sí que lo vale.

martes, 8 de julio de 2014

Rol de la mujer en el ámbito laboral

Con relación al rol de la mujer en el día de hoy, ha habido mucha confusión que ha llevado a dos extremos diferentes. Por un lado hay un grupo de mujeres que se han ido completamente al mundo laboral y han olvidado por completo lo que es su rol dentro del hogar y la formación de la familia, lo cual no corresponde con el diseño de Dios. Por otro lado, ha habido otro grupo que ha entendido que bajo ninguna circunstancia las mujeres deben trabajar. 

Creemos que a la luz de la Palabra no hay duda de que la prioridad número uno de una esposa y madre es la de contribuir a la formación de los hijos. Por tanto en la etapa de los primeros años del niño, creemos que esa madre no debiera trabajar, para garantizar que sea ella, y no una persona extraña, quién comience a inculcar los verdaderos valores de la vida a su hijo desde temprano. Cuando este niño comienza a ir al colegio, creemos que es posible que la madre trabaje a medio tiempo en las horas en que el está ausente de la casa; pero recomendamos que esa madre esté de regreso para cuando sus hijos regresen a la casa. 

En la medida en que esos hijos comienzan a alcanzar una edad que les permite ir a la universidad, y comienzan a hacerse más independientes, pues sí es posible que esta madre tenga todavía más flexibilidad. Pero no debiera involucrarse tanto en el ámbito laboral que no le permita estar en el hogar cuando estos hijos están. Debemos recordar que ellos necesitan ser supervisados en términos de los programas de televisión que ven, su acceso a la computadora, las relaciones que tienen, llamadas de teléfonos, tiempo de estudio, etc.

¿Qué de los estudios a nivel universitario?

En cuanto a la necesidad o no de ir a la universidad para formarse como profesional, creemos firmemente que aun  en aquellas jóvenes que piensan que en un futuro no trabajarían, es sumamente importante el que puedan adquirir una educación universitaria, por varias razones. En primer lugar, aunque la mayoría de las personas van a la universidad para obtener una carrera profesional que le garantice un salario, en nuestra opinión, a la universidad vamos no solamente para estos fines, sino para obtener una educación que nos ayude a desarrollarnos intelectualmente; nos ayude a pensar, nos enseñe a estudiar, nos instruya para expresarnos mejor y nos vuelva más objetivos.

El conocimiento alcanzado en la universidad nos ayuda a obtener otros conocimientos, porque está claramente demostrado que el conocimiento se construye como se construye una casa: bloque sobre bloque. Con esto queremos decir que su habilidad para entender una lección de una clase cristiana, un libro cristiano, o la exposición de una clase bíblica depende en gran manera, de la sabiduría que Dios da de forma natural, más el grado de educación que hayamos obtenido en el mundo secular. La educación universitaria desarrolla mi lenguaje, mi habilidad para comprender, mi habilidad para organizarme y para exponer, cuando sea necesario.

Por otro lado, las mujeres jóvenes no tienen garantizado que vayan a casarse, en cuyo caso dependerían de su profesión. Otras, habiéndose casado, pudieran no tener hijos y estar en la libertad de trabajar. Otro grupo sería mujeres que se casaron, tuvieron hijos y sus esposos se divorciaron, por lo que ahora necesitan desafortunadamente trabajar para mantener a esos hijos. Como podemos ver, vivimos en un mundo muy complejo, con múltiples características que generaciones anteriores no vivieron, y cosas que hoy necesitamos hacer quizás no fueron necesarias en el pasado.

Fuente:http://www.integridadysabiduria.org/

jueves, 3 de julio de 2014

La Mujer como protectora y transmisora de la vida

Conferencia por la Sra. Christine de Vollmer en el congreso "Donna e Culture, dalla Prospettiva di un Nuovo Femminismo", Roma 2001

Resulta de gran utilidad el desarrollo de un Nuevo Feminismo al servicio de la mujer, de la familia y del mundo, y quisiera participar con algunas ideas en este fecundo proceso.

Es una necesidad urgente desarrollar y difundir un nuevo feminismo que vuelva a tomar con energía las funciones explícitas de la mujer en un mundo donde los cambios, la globalización y el materialismo quieren borrar diferencias culturales, diferencias entre los sexos, e incluso eliminar los roles esenciales como son la paternidad y la maternidad.

En otras épocas, hablar sobre la mujer como protectora y transmisora de la vida hubiera parecido una banalidad. Pero hoy es necesario re-examinar las bases y las manifestaciones de esta afirmación, para fortalecer y expresar en términos modernos toda la verdad que reside en ella.

En vista del grado en que la cultura moderna ha logrado debilitar a la mujer como transmisora y protectora de la vida, quisiera fundar mis aseveraciones en la investigación científica, más que esgrimir argumentos morales y éticos, que son justamente los que están en juego.

Una verdadera visión de la mujer

Una verdadera visión de la mujer, no obstante las diferencias culturales, geográficas, históricas o raciales, siempre tendrá que tomar en cuenta que la mujer es espíritu y materia en el mundo. Ella tendrá siempre un efecto material y espiritual en el sitio donde se encuentre. Tendrá un efecto espiritual por su influencia interior, afectiva e intelectual. Y tendrá un efecto material por lo que construye. La sorpresa que nos reserva la más avanzada neurociencia es que en la transmisión de la cultura, los efectos espirituales y materiales de su acción se cruzan.

Vale la pena analizar, cuando se aborda la visión de la madre como transmisora de la vida y la cultura, los últimos descubrimientos de la neurociencia. De ellos se pueden sacar unas pistas que, de seguro, nos conducirán en los próximos años a conclusiones muy importantes y, tal vez, hasta difíciles.

El desarrollo no es automático

En los últimos 30 o 40 años de estudios neurológicos se ha ido descubriendo que el cerebro del bebé y del niño pequeño, ese cerebro tan maravilloso que crece a una rapidez increíble y es capaz de aprender tantísimas cosas a la vez, no crece automáticamente, sino que crece únicamente como respuesta al estímulo.

Ya se conoce, desde las últimas décadas, que un niño que nace perfecto, si es dejado en la oscuridad o en el silencio, no desarrollará ni la visión ni el oído, y pasados los primeros años, no podrá jamás ver ni oír. Los órganos que la naturaleza ha preparado para ver y oír necesitan el estímulo de luz y ruidos para desarrollarse y crecer. Igual que un miembro que es enyesado o de alguna manera inmovilizado no crece hasta que pueda moverse, así mismo pasa con el cerebro.

El revés maravilloso de esta moneda, entre paréntesis, es que un cerebro dañado al nacer, o antes de nacer, también puede desarrollarse, si un estímulo sensorial extra-especial le es aplicado por la familia. Con esto estamos trabajando en Venezuela, con gran éxito, con niños pobres que sufren retardo y otros síntomas de daño cerebral.

Así pues, la necesidad de estímulo es algo ya reconocido por la ciencia. Pero ahora surge algo que, como mujeres, nos concierne mucho más. Y puedo decir que la ciencia, honestamente seguida, va a contrapelo de muchas de las opiniones ‘políticamente correctas’ que minan hoy día a la mujer como rectora y vectora de la cultura.

Transmisión de cultura: una actividad neuronal

A la hora de analizar cómo la mujer contribuye a la transmisión de la cultura, y con ella, de los valores humanos y las normas de conducta, la neurociencia nos depara una gran sorpresa y un mayor respaldo a la afirmación de la mujer como transmisora de la cultura.

En efecto, del mismo modo que el cerebro tiene sus centros de visión, de oído, su centro verbal, su centro vestibular y otros, que si no reciben el adecuado estímulo, no se desarrollan, existe una parte importante del cerebro, la parte córtico-límbico, que gobierna las emociones, los valores y la conducta.

Esta región de nuestro cerebro también necesita ser estimulada adecuadamente y a tiempo para que se desarrolle. Si no recibe el estímulo adecuado y a tiempo, tendrá serias deficiencias en su capacidad para la vida afectiva y espiritual, en su noción de sí mismo, en el auto-control y otros aspectos de la vida afectiva e interior. Esto equivale, estoy segura de que estarán de acuerdo conmigo, a un retardo mental mucho más grave que el retardo meramente intelectual o físico.

Esto es neurología. Ahora viene la parte que nos interesa verdaderamente. Un neurocientífico destacado, el Dr. Allan Schore ha hecho un trabajo que debe constituir para la sociedad una señal de alarma. El Dr. Schore ha reunido una gran cantidad de estudios muy recientes sobre el desarrollo neurológico humano, aprovechando la tecnología no-invasora del cerebro, y escogiendo los estudios más destacados que tratan del desarrollo del sistema límbico. El sistema límbico es la parte de la corteza cerebral que gobierna, justamente, toda la parte emocional de la persona. La antología que ha publicado , que contiene al final unas impresionantes 100 páginas de referencias, es de enorme importancia.

La mirada de la madre

Entre estos estudios se encuentran, por ejemplo, los que demuestran el efecto de la mirada de la madre hacia el bebé. Utilizando el método de estudios interdisciplinarios, y apoyándose en los neurocientíficos más acreditados de nuestro tiempo, nos describe la importancia de la mirada maternal sobre el bebé recién nacido y durante sus primeros meses. Es durante la transacción visual entre la madre y el bebé, cuando el sistema límbico es estimulado. La naturaleza ha dispuesto que la capacidad visual del recién nacido sea, precisamente, apta para la distancia entre el pecho y brazos de la madre, y la cara del bebé. La “transacción,” como la llaman, de esta mirada mutua causa placer y origina la secreción de sustancias parecidas a las endorfinas que, a su vez, incitan el desarrollo de lóbulos cortico-límbicos que serán indispensables para su vida afectiva.

Aparte de una interesante descripción de toda la mecánica de aprendizaje del bebé en este proceso, estos científicos exponen qué está sucediendo durante la “transacción” de la mirada mutua. Es algo que sorprende oír de científicos: afirman que hay una energía, casi mesurable, que emana del cerebro de la madre, pasa a través de sus ojos, entra por los ojos del bebé y estimula su cerebro. El Profesor Schore concluye que esta energía es... ¡¡AMOR!!

¡Qué maravilloso descubrimiento del siglo XXI! ¡Que el amor es una energía palpable, y que hace crecer al niño!. El amor es, por tanto, una energía creativa. Ahora podemos entender mejor lo que es la mirada de Dios sobre nosotros, y sentir con más fuerza que, sin la mirada de Dios, dejaríamos de existir.

También explica el fenómeno trágico de los niños abandonados, como los famosos huérfanos de Bucarest, que no pueden aceptar, ni comunicarse, ni dar afecto si son adoptados demasiado tarde, y que presentan cerebros con áreas “apagadas” en los exámenes de PET .

Para mí, como madre, y también como hija, ha sido un gran regalo conocer la importancia de esas horas de mirada de la madre, que todas hemos conocido.

El trabajo de Schore y de sus colegas va aun más lejos y demuestra la influencia indispensable de la voz, las caricias, la presencia, y el lenguaje típico de madres con sus bebés y niños pequeños. Han estudiado hasta los gestos y actitudes más comunes de las madres y sus efectos sobre el cerebro y la integridad de la vida emocional de la persona.

Las implicaciones del conocer

Pero estos conocimientos y otros parecidos, respecto a la función de la madre, nos imponen una grave responsabilidad. Nos instan imperantemente a resistir a las influencias que quieren separar prematuramente a la madre de sus hijos. Nos indican que la tendencia a dejar a los hijos en cuidado diario, escuelas ‘maternales’ y demás sustitutos, son negativos para ellos. Son factores que limitan su desarrollo integral. Nos reafirman en la convicción de que la función de la madre es imprescindible e insustituible.

Estos descubrimientos nos indican que el cambio hacia la profesionalización de la mujer fuera del hogar puede estar reñido con la naturaleza misma, en la medida en que no se tengan en cuenta las necesidades de los hijos en las edades más tempranas de su desarrollo. Del mismo modo, las economías que no permiten a las madres optar libremente por permanecer en el hogar sin merma de la economía familiar, son economías minadas. Los estudios nos muestran, además, que la profesión de madre es mucho más que dar a luz y cuidar niños; que es construir, mediante el amor intenso, las personas que Dios ha diseñado.

Le tocará al Nuevo Feminismo asumir la responsabilidad y las implicaciones importantes de saber que la transmisión de los valores, de la cultura y de la capacidad de amar es una tarea de inmersión total, y no de simple “tiempo de calidad”.

Perfeccionamiento de la naturaleza

Si es verdad que la cultura, en su sentido más profundo, consiste en el perfeccionamiento de la naturaleza humana, podemos ver la lógica divina que hace que la cultura (los valores, la conducta, la vida afectiva) dependa de un vehículo (el cerebro límbico) que es construido mediante el amor.

Así vemos que la mujer, además de transmitir la vida física, transmite también la vida espiritual y afectiva. Y que en los primeros años de vida de la persona, es su madre la gran protagonista en su formación emocional, intelectual y racional. No es exageración decir que la ‘formación’ de la cual se habla en general es, en gran parte, formación cerebral –es la formación no sólo de contenido, sino del vehículo mismo, ya que la madre es quien estimula la producción de las neuronas que hacen posible estas funciones-.

Conocer a Dios

En el plan divino, el ser humano no está destinado sólo a tener cultura, valores, conducta y vida afectiva. También debe conocer a Dios. Gran parte de esta tarea recae, por supuesto, sobre la madre, quien, primero con el amor, y luego con la catequesis, introduce al niño a Dios. Pero el padre da otra dimensión a estos conocimientos, siendo así que es el reflejo de Dios Padre. Le toca a la madre asegurar que sus hijos tienen padre.

Esto también hace unos años parecía una banalidad. Pero hoy la maternidad en solitario es cada vez más aceptada y quizás alentada. También la ciencia empieza a hacer sonar la alarma. Las estadísticas indican, de forma incontestable, que los hijos sin padre son más violentos, obtienen peores resultados académicos, tienen mayor implicación en crímenes, y hay más muertes de jóvenes sin padres en el hogar que con ellos. Sin padre son más propensos los varones a la homosexualidad y las niñas al embarazo precoz.

Un estudio interesante del psicólogo Paul Vitz demuestra cómo los hombres más problemáticos de la historia tuvieron en común la ausencia de sus padres. Están incluidos Stalin, Hitler y Freud, entre otros.

En toda cultura, depende de las mujeres asegurar la presencia del padre en el hogar. En las culturas donde las mujeres no insisten en eso, el saldo es el caos social.

El reto de la globalización

Durante muchos siglos la transmisión de la cultura no corría peligro. Las tradiciones de las diferentes razas y culturas aseguraban una transmisión casi automática de los comportamientos sanos. La tradición judeocristiana, en particular, protegía la maternidad, la familia y por ende los mecanismos de amor que más convienen al desarrollo de los hijos.

Estamos viviendo la globalización de una cultura materialista, donde grandes intereses financieros rigen la producción de modas y música reñidos con la cultura cristiana. Estamos viendo cómo culturas sanas son arrasadas por el poder de la propaganda y el ‘marketing’. La moda, lo moderno, tienen argumentos fuertes y atractivos, mientras se han olvidado las razones de las costumbres familiares tradicionales.

Pero existe un riesgo más: aplicar “patrones de globalización” a la educación y el desarrollo de los niños. “Socializarlos”, apenas abandonan los pañales, en grupos de su misma edad, vestidos todos de manera parecida, aprendiendo en grupo y creciendo inmersos en una misma música, con juguetes idénticos y actividades en común, puede restar mucho de la propia individualidad.

Los niños que puedan gozar del privilegio de permanecer con sus madres hasta los 6 años, cuando la mayor parte de su desarrollo cerebral está completo y sus neuronas formadas de acuerdo con su entorno y cultura familiar, son cada vez menos numerosos en gran parte del mundo. Y, sin embargo, empieza a surgir en Estados Unidos el movimiento del “home schooling” que permite que los niños cursen gran parte de sus años escolares bajo la tutela de sus madres.

Estos son niños privilegiados con una transmisión integral de la cultura de sus padres, y no es coincidencia que la mayoría de éstos lo hagan para mantener intacta su cultura cristiana.

Amparar lo más precioso

Por supuesto, la globalización trae también muchas ventajas que facilitan la vida; bienes, servicios e información. No lo podemos negar. Pero les toca a las mujeres del tercer milenio saber qué pueden acoger de todo esto, y a qué resistirse.

La sabiduría dictará que se resistan a todo aquello que lleva a la uniformidad y que separe a la mujer de sus hijos. Y dirá que acojan todo aquello que facilite la familia grande, el amor más cálido y la información útil y positiva. Ciertamente, toda madre puede atestar el hecho de que cada niño es diferente y, por tanto, en la familia numerosa reina la diversidad y se hace difícil la “globalización”.

La globalización, en su aspecto más materialista, se caracteriza por la falta de hijos y, por ende, está destinada a desaparecer.

La mujer, madre amorosa, maestra formadora, y formándose siempre a la luz de la ley evangélica, ha sido, es y será el vehículo, la guía y la rectora de la civilización.

Fuente: http://www.mercaba.org/

lunes, 23 de junio de 2014

La gran importancia de la mujer en el hogar


a el-rosario-en-familia b

La felicidad del hogar depende, en gran parte de la mujer, a quien está confiado el gobierno de ese pequeño reino interior. “Ningún bien puede hacerse en el hogar sin concurso de la mujer”. (Fenelón).

La mujer es el alma del hogar, la que crea la atmósfera de bienestar y de alegría, dejando sentir hasta en los más pequeños detalles el toque de su mano hacendosa y delicada; reina en el hogar sirviendo; si ella misma no hace todos los trabajos domésticos, al menos los inspira y dirige y, para ello, debe saber hacer todo lo que manda.

El papel del ama de casa es más bien una misión que un empleo, para cuyo desempeño, la mujer debe ser: consciente de su responsabilidad, abnegada, ecuánime, justa, enérgica, conforme,  amable, alegre, ordenada previsora, aseada, trabajadora y económica; cualidades que se relacionan íntimamente con el bienestar moral y material de la familia.

QUE LA MUJER SEA CONSCIENTE DE SU RESPONSABILIDAD. Significa que esté convencida de que un hogar cristiano, es una esperanza para la Iglesia y para la Patria, ya que en él, se forman sus hijos llamados a ser cristianos íntegros, buenos ciudadanos, fundadores de nuevos hogares y más tarde pobladores del cielo. La mujer es, en gran parte responsable ante Dios de las almas de su esposo y de sus hijos a ella confiadas.

QUE LA MUJER SEA ABNEGADA. Significa que tenga un constante olvido de sí misma para subordinarlo todo (con cero egoísmo) a la felicidad y bienestar de los suyos.

QUE LA MUJER SEA ECUÁNIME. Significa que no se altere exteriormente, que esté dispuesta a adaptarse a las circunstancias de la vida tal como se presente; que en las grandes penas y dificultades, como en los pequeños tropiezos y contratiempos de cada día, no pierda la serenidad ni el control de sí misma; sino que practique la cristiana virtud de la paciencia, sin cual no es posible que se conserve la paz del hogar.

QUE LA MUJER SEA JUSTA. Significa que sea respetuosa de los derechos de los distintos miembros de la familia; que dé a cada uno el lugar que le corresponde dentro del hogar. La justicia se manifiesta también en la conveniente distribución, y remuneración del trabajo y en las reprensiones y castigos a veces necesarios.

QUE LA MUJER SEA ENÉRGICA. Significa que sepa saber mandar y hacerse obedecer, siempre con la debida prudencia.

QUE LA MUJER SEA CONFORME. Significa que voluntariamente acepte la situación en que Dios la haya colocado, la cual es perfectamente compatible con una legítima aspiración de mejoramiento y progreso en el orden material y moral; pero sin olvidar que la cruz es parte de la vida humana y que el aceptarla como venida de las manos de Dios, es medio de santificación para el cristiano.

QUE LA MUJER SEA AMABLE. Significa que practique la amabilidad, virtud muy femenina, llave que abre y se adueña de los corazones, virtud que crea dentro del hogar un ambiente de confianza y bienestar.

QUE LA MUJER SEA ALEGRE. Significa que posea la santa y sana alegría de la mujer cristiana, consciente de su dignidad de hija de Dios y de la hermosa misión que le ha sido confiada. Alegre, no sólo en los momentos de legítima expansión y esparcimiento, sino también en el desempeño de la faenas domésticas, tan íntimamente ligadas al bienestar de los suyos.

La alegría no es sinónimo de ligereza o superficialidad, ni está reñida con la necesaria seriedad con que debe mirarse la vida y su múltiples problemas, seriedad que se manifiesta en la reflexión, en los consejos, en las conversaciones y en el trato con los demás.

QUE LA MUJER SEA ORDENADA. Significa que sepa distribuir convenientemente el tiempo y el trabajo  y que, con relación a los objetos, asigna un lugar para cada cosa y vigile que cada cosa esté en su lugar.

QUE LA MUJER SEA PREVISORA. Significa que sepa ver de antemano la necesidades de la familia para proveer de ellas oportuna y convenientemente.

QUE LA MUJER SEA ASEADA. Significa que se preocupe por la limpieza de su hogar, de los suyos y de su propia persona, persuadida de que el aseo es secreto de salud y belleza y el mejor adorno del hogar en el que pone una nota de alegría.

QUE LA MUJER SEA TRABAJADORA. Significa que, como ama de casa, sepa desplegar una actividad constante, bien sea que ella misma tenga que desempeñar todas la tareas domésticas, o bien que deba distribuirlas y vigilar que se lleven al cabo debidamente.

QUE LA MUJER SEA ECONÓMICA. Significa que sepa tener medida y orden en los gastos, usar de las cosas sin abusar de ellas; ahorrar sin mostrarse avara y conservar para tener siempre lo necesario.

Se da nombre de ECONOMÍA DOMESTICA al arte de emplear para utilidad y bienestar de la familia los recursos que la Providencia pone en nuestras manos.

Para economizar se requiere el trabajo y el ahorro; para conservar, el orden y la limpieza; para utilizar, los conocimientos adquiridos  y las lecciones de la experiencia; para reparar, la industria y la actividad; para embellecer, las normas del buen gusto.

Estas virtudes no son exclusivas de la esposa y de la madre, sino propias de cada mujer que desde niña ha de adquirirlas y conservarlas para la realización de su misión femenina en todas las etapas y circunstancias de la vida familiar; ya que la mujer no debe nunca descuidar su papel familiar, pues esto trae consigo la destrucción del hogar y ocasiona graves perjuicios a la sociedad.


La mujer guarda en su hogar el fuego que calienta, la llama que ilumina y alegra a los miembros de la familia.
La mujer es verdaderamente la guardiana de su hogar; ella vigila, defiende, conserva y protege. Vigila por la integridad de su hogar; lo defiende contra los enemigos internos y externos que lo acechan; conserva las tradiciones y el patrimonio familiares; protege a los suyos en lo material y en lo espiritual.

Para guardar se requiere: 1) Apreciar el valor de lo que se guarda; como guardiana conserva vidas, cultiva almas, forja la sociedad, y 2) Creer en la propias posibilidades y aptitudes para hacerlo, contando sobre todo, con la gracia de estado.

La mujer debe de aceptar resueltamente la misión que le ha sido confiada, con todos los sacrificios que ésta implica y sentirse santamente orgullosa y feliz de poder realizarla.

El perfecto Modelo de todas las virtudes domésticas es la Santísima Virgen María, que con admirable perfección supo practicarlas en su pequeña casa de Nazaret. Su vida, como la de toda mujer, fue una trama de penas y alegrías; penas hondísimas que heroicamente sobrellevó desde el pesebre hasta la cruz; profundas alegrías que le proporcionó su vida de intimidad con Jesucristo y, sobre todo, su dignidad altísima de Madre de Dios y Madre del género humano.

miércoles, 4 de junio de 2014

viernes, 30 de mayo de 2014

La misión de la mujer en el matrimonio y la familia

A las mujeres nos ha sido encomendada la misión de “dar la vida”. Es de tal magnitud que tras esta tarea se esconden grandes responsabilidades. Quizás pueda resultar agobiante, pero este mismo hecho puede hacer que la mujer se convierta en el eje de la empresa más importante del ser humano, la familia. ¿Cuál es entonces la misión de la mujer en el matrimonio y en su familia? Aquí propongo cuál es probablemente ese encargo tan valioso que nos ha asignado El Creador y la sociedad misma.

Es intuitiva por naturaleza

Es verdad que el matrimonio es un proyecto compartido, y que cada uno de sus miembros tiene una misión propia: el hombre, quizás proteger y proveer, en tanto que la mujer fue dotada para que en su vientre se incube la vida, lo que le otorga una fortaleza adicional, la de sentir y presentir cuando algo no anda bien con sus hijos o con su esposo.

Zenaida Bacardí de Argamasilla, escritora católica, en el poema “Distinta forma”, de su libro Con las alas abiertas, describe estas diferencias del rol masculino y femenino en el amor y la familia; de ahí sobre todo rescato el papel conciliador y afectivo de la mujer. En uno de los versos, con respecto a la intuición y los hijos, anota: “El padre adivina los peligros de la calle y el vértigo en que vive el hijo. Pero la madre adivina la turbación que lleva dentro, la pasión que lo asalta, la tentación que lo deprime ¡y la ola que se lo lleva!”. http://www.autorescatolicos.org/misc12/zanaidacondistintaforma.htm

Qué encargo tan grande, y aun cuando pudiera parecer perturbador, no debe ser así. Sigue esa intuición que te dice que algo está sucediendo y que es el momento de apoyar a los tuyos.

La mujer sabia edifica su casa

(Proverbios 14:1). Concentrémonos tan solo en esta mitad del versículo, ¿a qué se refieren las sagradas escrituras cuando se habla de una mujer sabia? Basada en mis valores y creencias puedo decir que una mujer sabia no es aquella que tiene una respuesta para todo, porque incluso tiene derecho a sentirse confundida o a equivocarse; sin embargo, su sabiduría puede basarse en la capacidad de ser sensata y ecuánime para actuar en medio de las tormentas de la vida, en la disposición de ir al frente, de guiar, de orientar, y en su gran capacidad de perdón y solidaridad frente a los errores de los suyos.

Una mujer sabia también sabe decir “No” a sus hijos cuando es conveniente, la que con firmeza les transmite los valores que han de regir sus vidas y sin titubeos los corrige ante sus desaciertos; así como también sabe abrazarlos, escucharlos y comprenderlos cuando necesitan su amor y compañía. Ve en este artículo, mujer, por qué el mundo te necesita.

La vida espiritual de los suyos

De todo lo encomendado esta es una tarea hermosa, que aunque en muchos hogares está abanderada por el hombre, en la gran mayoría de las familias la mujer sumerge a su esposo, y a sus hijos, en una vida más espiritual y conectada con Dios.

La raíz y el cimiento de su hogar

De acuerdo con Carlos Cuauhtémoc Sánchez, en su libro La última oportunidad, “La esposa constituye, ni más ni menos, los cimientos de su esposo e hijos, es la energía que mantiene en pie a su hogar, es la savia que nutre a cada uno de sus miembros; si renuncia, el obelisco se viene abajo. La mujer es el tesoro más grande de la tierra, vale mucho, pero no quejándose de su mala suerte ni llorando por la ingratitud de los hombres. Su naturaleza es poderosa, en realidad es el sexo fuerte, es el factor de cambio positivo, es la reserva de amor. Si la mujer se derrumba, se acaba la paz, la moral, los valores. Dios está tomando de la mano a las mujeres que saben darse a respetar, pero que no abandonan el campo de batalla, que se valoran a sí mismas, pero perdonan aunque no haya razones para perdonar”.

Quiero dejar la nota aquí a fin de permitir que cada mujer reflexione acerca de su misión en su matrimonio, en su familia y en la sociedad. Como lo he mencionado varias veces, puede resultar agobiante, pero en realidad no es así, porque esa misión viene contenida en nuestra propia naturaleza y, no obstante que en ocasiones no se acompase con nuestro andar, siempre termina guiando nuestras acciones.

martes, 27 de mayo de 2014

Tips para superar las críticas que te hacen

 El ser humano no está preparado para recibir críticas. Sin embargo, algunas personas hacen “de tripas corazón”, salen adelante mejorando lo juzgado y utiliza los consejos para emerger.

En esta oportunidad, el diario El Confidencial publicó cinco pasos para soportar las críticas y usarlas para beneficio propio.

A continuación el texto publicado por el medio:

Incluso nuestros seres más queridos pueden hacernos daño. Un buen día, nuestra pareja nos reprocha la falta de cuidado en la limpieza del hogar. O nuestros hermanos nos echan en cara que ignoramos las reuniones familiares. Algunos padres habrán deseado que la tierra se los trague después de que sus propios hijos les hayan pillado en un renuncio(“¿no te acuerdas que hoy era el partido?”). Como seres humanos que somos, podemos cometer errores. También vivimos sujetos a la envidia de los demás. Y, por lo tanto, es normal que tarde o temprano recibamos fuertes críticas, incluso por parte de aquellos que más confían en nosotros.

La diferencia entre aquellas personas que salen adelante y las que fracasansuele ser su capacidad para gestionar las críticas. Estas dañan nuestra autoestima, lo que provoca que dejemos de afrontar muchos retos por miedo a exponernos a más críticas. Sin embargo, si somos capaces de escuchar lo que los demás tienen que decir de nosotros, por mucho que no nos guste lo que vamos a oír, no solo no saldremos perjudicados, sino reforzados. Es otra expresión de la recurrente “resiliencia”, ese concepto tan de moda que habla de la capacidad para responder a las dificultades.

Libros como Resilience: Facing Down Rejection and Criticism on the Road to Success (Lateral Action Books), del poeta y coach Mark McGuinness, sugieren guías para comportarse en caso de que nuestros superiores, compañeros o amigos nos critiquen. Pero no son los únicos, sino que se trata de uno de los temas abordados con mayor frecuencia por coach, psicólogos y gurús del éxito. A continuación recogemos cinco de los consejos más habituales.

No te pongas a la defensiva

La tentación, nada más recibir una crítica, es la de defendernos. Lo más probable es que comencemos a pensar en razones por las que nuestro interlocutor está equivocado, y así se lo haremos saber. Es natural: se trata del proceso mediante el cual protegemos nuestro orgullo y nuestra autoestima. Pero ¿a quién pretendemos engañar? Si se nos hace saber que hemos hecho algo mal, es probable que haya cierta razón en dichas palabras o que quizá estemos dando una imagen que no nos corresponde.

Peor aún que defendernos es contraatacar y echar otras cosas en la cara de aquel que nos ha criticado. Es ese “tú más” que no puede deparar nada bueno, ya que sólo perjudicará la relación sin que ninguno ponga nada por su parte para solucionar los problemas. Como recuerda la escritora Gretchen Rubin, autora de The Happiness Project, lo mejor es repetirse lo siguiente: “Doy la bienvenida a las críticas. Esa persona me está ayudando. Tengo ganas de escuchar lo que sea necesario para mejorar mi trabajo”.

No proyectes tus inseguridades en la crítica

¿De verdad nos están criticando o simplemente es que somos demasiado inseguros? Como explica Susan Krauss en Psychology Today, tendemos a proyectar nuestra falta de confianza personal en las palabras de los demás.Cuanto más daño nos hace una crítica, más probable es que haya tocado un punto sensible que, incluso inconscientemente, sabemos que no es precisamente nuestro fuerte.

En ocasiones, nos tomamos lo que es un comentario constructivo como algo destructivo, por lo que debemos conocer nuestras limitaciones para entender qué es aquello que nos pueden reprochar con razón. También debemos tener presente la posibilidad de tocar en nervio cuando critiquemos a los demás, por lo que hay que tener cuidado. Krauss sugiere que sigamos la estrategia de la “crítica sandwich”, es decir, introducir el reproche entre dos elogios. Ello no solo atenuará su efecto negativo, sino que hará más probable que nuestro interlocutor se muestre proclive a escucharnos.

No reacciones inmediatamente

Ante la crítica, lo mejor, en muchos casos, es callarse y asentir. Suena a mansa sumisión, pero especialmente si somos pasionales, es mejor darnos tiempo cuando estemos a solas para reflexionar sobre aquello que nos han dicho. Sólo entonces podremos distinguir lo útil de lo accesorio, y extraer una valiosa enseñanza. Uno de los grandes problemas de ser criticado es que podemos reaccionar exageradamente mal, lo que provocará que la otra persona no esté dispuesta a ayudarnos nunca más.

Si contestamos en menos de diez segundos, será nuestro corazón quien hable; si lo hacemos un día más tarde, de forma calmada, será nuestra mente quien lo haga. Además, como recuerda Lori Deschene de Tiny Buddha, es un buen momento para practicar la escucha activa, y analizar cuidadosamente las palabras de la otra persona.

Identifica la fuente de la crítica

Hasta este momento, hemos hablado de estrategias de aguante. Pero también es posible que la crítica no tenga nada de razón (algo que pensamos quizá con demasiada frecuencia). De igual manera que proyectábamos nuestras inseguridades sobre las palabras de los demás, puede ser que los demás proyecten sus problemas sobre nosotros.

¿Quién ha hecho la crítica? ¿En qué tono la ha realizado? ¿Tiene alguna razón para estar envidioso de nosotros? Puede ser una estrategia, incluso inconsciente, para hacernos fracasar, especialmente si es nuestro competidor. Piensa si la crítica puede ser en realidad un argumento ad hominem, y réstale importancia. Incluso en dicho caso, es preferible callar que contraatacar.

Deshazte de lo dañino y quédate con lo útil

Las críticas más despiadadas pronunciadas por nuestros peores enemigos pueden tener parte de razón. Para evitar que nuestro orgullo salga herido, solemos quedarnos con la forma y no con el contenido. Las palabras fieras pueden encubrir una gran verdad, así que, aunque no aceptemos ser tratados injustamente, en nuestro fuero interno debemos hacer ejercicio de autocrítica y juzgar si de verdad debemos cambiar algo de nuestro comportamiento.

Al final, nosotros debemos ser nuestros mejores (y más rigurosos) críticos. Los demás simplemente nos proporcionan las pistas para que cambiemos nuestro comportamiento a mejor. No es fácil, pero sólo ello nos permitirá subsanar nuestros defectos.

 Fuente: noticias24.com

Consejos para mejorar la autoestima

 
La magia de creer 

"La magia de creer". Estas palabras envuelven un concepto tan poderoso, liberador y efectivo que si lo vendieran embotellado, todo el mundo correría a comprarlo. Tenemos que darnos cuenta de la vital importancia de creer en nosotras mismas y, sobre todo, de que tenemos mucha más fuerza mental de lo que imaginamos. 

Y aunque el arte de la confianza en una misma es absolutamente esencial, es a la vez difícil de conseguir. Esto es debido a que esa confianza puede haber sido machacada con el paso del tiempo por condicionantes externos o incluso durante la infancia. 

Pero hay formas de aprender a subir la autoestima, porque al fin y al cabo, se trata de algo que proviene de tu mente. Para ayudarte a ello, te traemos algunos consejos que seguro te serán de mucha ayuda.

¡Alimenta tu subconsciente!

Si le das a tu mente una inspiradora dosis de pensamientos positivos, te sentirás mejor inmediatamente y te lo notarás. Pero esta magia se va igual que viene de tu subconsciente. Cuando eso pasa, vuelve a invadir tu mente la negatividad, algo que afecta a tu trabajo, tus ideas, tus relaciones...

Por ello, una forma fantástica de alimentar tu subconsciente es llenarle de afirmaciones positivas acerca de lo que te gusta de tu vida o de lo que te gustaría para ella. Por ejemplo: "Soy exitosa en el trabajo, tengo salud, estoy enamorada y no me falta el dinero. ¡Gracias universo!".

Esta frase cubre todas las áreas de tu vida y es muy fácil de recordar. Otra afirmación, más relacionada con el área laboral, sería: "Quiero crecer profesionalmente y optar a un puesto de responsabilidad mayor". ¡Es un pensamiento maravilloso!

Cuando empiezas a creer estas u otras afirmaciones que te inventes, empezarás a tener "La magia de creer" embotellada en tu vida y presente en tu mente. ¡La positividad atrae a la positividad!

El poder de la mente

Muchas veces subestimamos al subconsciente, pero es mucho más poderoso que la parte que controlamos de nuestra conciencia, porque el subconsciente es como un ordenador que almacena todos nuestros pensamientos y experiencias. Por eso a veces tenemos actitudes o pensamientos que no entendemos y que incluso no nos gusta tener.

Tú puedes cambiar esto con afirmaciones y hábitos diarios. Si tienes un mal concepto de ti misma, eso repercutirá en tu mente. Por ejemplo, escucha los pensamientos negativos que tienes hacia ti a lo largo del día, ¡te sorprenderás de las burradas que te dices a diario!

Si, por el contrario, cambias esos pensamientos negativos por positivos, reforzarás tu autoestima poco a poco. Cambiar el horrible "no puedo" por "sí puedo" o "lo que puedo hacer es...", es un buen comienzo. ¡Todo está en el poder de la mente!

Refuerza los pensamientos positivos

Hay diversas formas de reforzar tus pensamientos positivos. Una buena manera de tener éxito en este cambio de actitud es grabar las afirmaciones que has pensado como: "soy inteligente, tengo salud, soy preciosa...", para que las puedas escuchar en tu mp3 una y otra vez. Puede parecer una tontería, pero tu subconsciente escogerá esas palabras y las esbozará en tu cerebro hasta que vayan tomando forma para tu día a día.

Recuerda que cada idea que proyectas al universo vuelve a ti de una forma u otra, así que haz que los pensamientos positivos y mágicos se conviertan en realidad. Un hábito -dependiendo de cual sea- puede cambiar en un periodo de 21 a 90 días, así que, ¿a qué estás esperando? ¡Manos a la obra!

Di en voz alta: "¡Soy perfecta!"

Otro aspecto a tener en cuenta es que todas somos preciosas, tenemos una gran fortaleza y merecemos creer que somos perfectas tal y como somos. Y es que a menudo escuchamos a otros acerca de lo que deberíamos hacer o pensar hasta el punto de querer ser como los demás nos dicen.

Pero no hagas caso. Deja de pensar así porque todas somos únicas. Esto quiere decir que no vas a vivir tu vida como deseas ni vas a ser feliz contigo misma hasta que no dejes que nadie te haga perder la fe en ti. 

Todas tenemos nuestras metas y aspiraciones, y es normal que cambien a medida que crecemos, pero solo si tú misma cambias de idea. ¡No te sientas presionada por nadie!

Toma las riendas

Nadie dijo que ser una misma fuera siempre fácil, y más si recibimos críticas de nuestro entorno sobre lo que se espera de nosotras. Pero tienes que tomar las riendas de tu vida, que es tuya y de nadie más. Y está probado que cuando una huye de las masas, pasan cosas maravillosas. ¡Las grandes mentes de la historia siempre nadaron a contracorriente! 

Así que empieza a hacer las cosas que te gusten y eso te hará sentir especial y liberada. No se trata de ser egoísta, como mucha gente diría, pues cuando otros vean que eres realmente feliz siendo tú misma, lo entenderán. 

En definitiva, si cambias tu forma de pensar, cambiará tu vida. Cree en ti y los demás creerán en ti. Recuerda que tienes un ticket especial para un maravilloso viaje que es tuyo y de nadie más. No hay otra persona igual a ti en el mundo, eres única. ¡Para un momento a pensar en lo increíble que es eso! Solo tienes que empezar a creer en ti... ¡y la magia llegará!

Fuente: http://www.enfemenino.com/